Os podéis imaginar: final de curso, fiestas de colegio, de ballet, que si colonias, campamentos, reuniones con profesores...unas últimas semanas muy ajetreadas.
Así que ahora que tengo un ratito, me he podido sentar a presentaros mis dos últimas tartas.
Una de flores, sencillita, para una buena amiga del trabajo. El bizcocho como siempre, de yogur, con esencia de vainilla, muy jugoso. Relleno de mermelada de melocotón, la favorita de mi amiga y cubierto con crema de mantequilla.
Esta tarta no tiene ningún misterio: cortadores de flores y mariposas, y moldes de silicona.
Ahí van las fotos.
La siguiente tarta, la de la bailarina, la hicimos para la fiesta fin de curso de ballet. Esta si que lleva más trabajo, pero, al final resultó más sencilla de lo que parece y muy aparente.
El bizcocho de yogur y cacao. Mermelada de fresa y cubierta de crema de cacao.
Y ahora por partes.
Para la falda de la bailarina hicimos cuatro círculos, dos en un tono rosa más fuerte y dos en uno más claro. Para hacer lo volantes pusimos palillos chinos en forma de "rosa de los vientos" y el fondant encima. Cómo no se levantaba demasiado añadimos macarrones encima del palillo y lo dejamos secar toda la noche.
El cuerpo es una bola de fondant a la que dimos forma de lágrima. Aplanamos la parte más ancha (la de los hombros) y añadimos una bola de color carne para dar forma a los hombros y cuello.
Moldeamos los brazos, manos y la cabeza.
Las piernas son dos "churros" de fondant y les pegamos unas zapatillas rosas a las que añadimos dos tiras para formar los lazos.
Para el pelo hicimos pequeños "churritos" que fuimos enrollando para formar el moño. El pendiente con una perla comestible y unas pequeñas flores con cortadores.
El lazo que disimula la unión de falda y cuerpo, lo hicimos con un cortador en forma de mariposa.
Dejamos secar todo hasta el día siguiente y lo fuimos pegando con un poco de agua. Para hacer pegamento comestible solo necesitáis echar un poco de Gum Tex al agua, pero nosotros no lo hemos necesitado hasta ahora, con un poco de agua nos ha dado buen resultado. Hay que tener cuidado con el exceso de agua porque podemos estropear el fondant. Nosotros usamos un pincel fino bien escurrido.
Los ojos los pintamos al día siguiente con un rotulador de tinta comestible. Con el fondant seco es más fácil.
Y "voila" aquí está el resultado final. Imaginaros las caras de las niñas...todas se querían comer a la pobre bailarina en vez de la tarta...
Esperamos que os haya gustado y que os animéis a hacerla. ¡A DISFRUTAR!








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